Los sueños están para cumplirse

A los 9 años Valentino cumplió un sueño el último sábado, ese que llegó escrito en una carta y encerrado en una bolsa la semana pasada. Con la campera de Parque Sur, sentado en su cama, Valentino recibió el regalo de manos de su mamá. Lo abrió y apenas pudo leer el comienzo, lo más importante: “El sábado vas a conocer junto a tu padrino la cancha de Boca…”. No pudo seguir leyendo. La garganta fue ese nudo que anticipan las lágrimas al nublarnos los ojos.

Valentino juega al fútbol y al básquet en el club. Lo mismo que su hermano mellizo Bautista, hincha de Racing y Agustín, que tiene 10 y es de River. Por el trabajo de Brenda, su mamá, pasan más horas en Parque que en su casa tantas veces. Cursan la primaria en la Escuela Urquiza.

Ese video recorrió el mundo Boca, que a través de sus sitios oficiales lo esperaron el sábado para documentar su emoción. El viaje, la llegada al barrio, las cámaras esperándolo en la cancha, los primeros escalones de la Bombonera, los goles de Benedetto, el triunfo ante Barracas Central para meterse en cuartos, los abrazos con su padrino, el Zurdo Martínez –jugador de la Primera sureña- y las entrevistas para que cuente su experiencia que siguen llegando.

“Fue el mejor día de mi vida”, le dijo Valentino a su mamá. Y ahí anda, con una pelota en el club, contando mil veces su sábado en la Bombonera, emocionándose y tratando de volver a dormir de un tirón hasta encontrar el próximo sueño de un nene de nueve.

(Por Marcelo Sgalia).