Parque Sur y la garúa de su clásico

Parque Sur perdió el clásico con Rocamora. Fue 88 a 69 en el Paccagnella. La ciudad mostró el clásico número 27 en la segunda categoría del país -ya se enfrentaron en ocho temporadas- y fue otra fiesta en las tribunas. Hubo dos goleadores y figuras del partido: Justo Catalín en el local y Taurus Adams en la visita, con 27 puntos cada uno. El partido exhibió a un equipo que jugó y ganó muy bien y a otro que destacó apenas a un par de jugadores y nada más.

Parque Sur jugó bien el clásico apenas 10 minutos. En el segundo parcial comenzó a desnudar su flaqueza. En el tercero lo perdió y en el último siguió sin ideas y argumentos para salir del pozo de sombras en el que quedó sumergido un rato antes. Como en aquel clásico de pretemporada, quedó tan lejos ese 8 a 1 arriba del arranque. Con Adams y Lofrano como figuras y las apariciones de Gallardo. Rocamora, por Catalín y Verbauwede, lo igualó 8-8. Fue lindo y parejo hasta el 23-22 del cierre. El primer período fue un clásico.

Adams, por escándalo lo mejor de Parque, arrancó otra vez con un bombazo el segundo chico. Es verdad que la lesión en los ligamentos de la rodilla de Pagani a los 2′ fue un impacto fuerte y una baja sensible. Pero es mucho aceptar que esa adversidad hizo todo el resto. Rocamora creció con Impini y Catalín no dejó nunca de jugar bien. Hubo dos jugadores sureños que deben rescatarse de la pobrísima actuación de esta noche: Adams y Lofrano estuvieron a la altura de lo que noche exigía. Pero es muy poco para poder discutir un clásico y tener chances de ganarlo. Ellos más los gurises, claro. Meyer, Lutter, Torres y Arteaga, que terminaron en cancha, dejaron todo para que la diferencia no sea más amplia. El segundo cuarto se fue 47-38. Aún se estaba en partido.

El tercero sentenció el juego. Fue lapidario el 24-11 de este parcial. Rocamora se paseó en la cancha. Entendió que es en equipo y con Catalín, Impini, Verbauwede, Dasso, Pascal, Quigley y el que entrara aplastó a su rival en todo. A los 5′ el local ganaba 58-41. Y el cierre del cuarto marcó 71-49. Parque Sur deambuló desorientado, perdido, sin marca en defensa -hubo una jugada en donde Rocamora le tomó el rebote en la cara cuatro veces- y sin ideas para llegar al gol. Adams y Lofrano tomaron los tiros de su equipo, sacando la cara; errando tiros increíbles y tomando decisiones incómodas. Rocamora hizo lo que quiso.

Los últimos 10 minutos sirvieron para que Rocamora disfrute su clásico. Parque Sur siguió con su fragilidad defensiva y no pudo encontrar nada para sospechar de una posible remontada, dejando una triste, tibia y pálida imagen, apenas maquillada por los gurises señalados más arriba que hicieron lo que pudieron en los minutos finales.

¿Los destacables en puntos? Los 27 de Adams, 14 de Lofrano y 9 de Meyer. El resto a un abismo de lo que un clásico requiere. Las valoraciones en las estadísticas oficiales del juego solo argumentan estas líneas. Por los ganadores: partidazo de Catalín con 27 puntos -junto a Taurus Adams devolvieron a los hinchas lo que se mojaron para ver el clásico-; 16 de Galo; 13 de Verbauwede y 11 de Quigley.

Rocamora fue demasiado para esta olvidable versión de Parque Sur, que sin Pagani, deberá encontrar rápido respuestas anímicas y de carácter sobre todo. El martes, a las 22 horas finalmente, tendrá revancha ante Pico FC en el Gigante.

Parque Sur se fue del Paccagnella en un domingo de Garúa. Como en ese tango de Cadícamo y Troilo: “El viento trae un extraño lamento. ¡Parece un pozo de sombras la noche y yo en la sombra camino muy lento! Mientras tanto la garúa, se acentúa con sus púas en mi corazón…”.

Por Marcelo Sgalia. Fotos: Pupe Quintana.